¿Qué se necesita para empezar a captar datos?
Cámaras fijas en los puntos de paso, una red local estable y un equipo que reciba el vídeo. No hace falta sensorizar a cada animal: la identificación se apoya en el patrón visual y en la posición habitual dentro del grupo.
¿Cuánto tarda el sistema en dar avisos útiles?
Las primeras dos semanas sirven para construir la línea base de cada animal. A partir de ahí, las desviaciones de rumia, descanso o apoyo se comparan con esa referencia y generan alertas cuando se mantienen varios días.
¿Las alertas sustituyen la revisión del veterinario?
No. El sistema señala comportamientos que se salen de lo habitual y ayuda a priorizar qué animales revisar en manga. El diagnóstico y cualquier decisión sanitaria siguen correspondiendo al profesional que conoce al rebaño.
¿Funciona en naves antiguas o con poca luz?
En la mayoría de casos sí, ajustando altura, ángulo e iluminación infrarroja. Antes de instalar revisamos la distribución de la nave para elegir los puntos de captura que cubran comedero, descanso y pasillo sin interferir con el manejo.
¿Qué ocurre con los vídeos y los datos del rebaño?
El material se procesa para extraer métricas de comportamiento y se conserva según el acuerdo de servicio. Los detalles sobre tratamiento, acceso y conservación están recogidos en la política de privacidad y en las condiciones de uso.
¿Se puede probar antes de comprometerse?
Sí. Planteamos una instalación piloto en una zona concreta de la explotación para que veas cómo se comportan las alertas con tu propio rebaño antes de ampliar la cobertura al resto de la nave.
Para dudas sobre el servicio o el tratamiento de datos, puedes escribirnos desde
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